Por: José Edilberto Zuluaga

Aprovechando los días de cuaresma en que aparece la vigilia, los viernes, recordamos  este plato muy popular en Aranzazu.  El primer enlatado que llegó fue la sardina, de color rojo, y se convirtió en un plato exquisito. Aún hoy, conozco personas que consumen el arroz con sardina como un recuerdo agradable de la década de los sesenta.

Era la época en que no existían basuras como hoy, y no existía el plástico. No existían empresas de agua ni de aseo. Era una vida original y realmente antigua.

En otros escritos hemos elogiado el arroz con huevo, también permitido en la vigila. Un plato económico, sabroso y terrígena. En los restaurantes de esa época, pocos realmente, vendían un  interesante arroz con huevo frito encima. Más nutritivo que una coca cola, más acariciante que las bebidas televisivas, que enardecen a los jóvenes.

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