Cambios estructurales de Aranzazu en el Siglo XXI

Por: Alejandro Bedoya Ocampo

Decía Heráclito que “nadie se baña dos veces en el mismo rio”. Con esta alocución el antiguo filósofo griego quería patentar cómo los objetos  y las personas atraviesan por un constanteproceso de metamorfosis, de manera que encontramos en nuestra personalidad, y en generaltodo el rededor, disímiles innovaciones que permiten suavizar la monotonía a la que en numerosas ocasionesnos introduce el mundo actual. Los cambios que nos atañen hoy están encauzados por el sendero de las transformaciones estructurales que ha tenido Aranzazu a partir del siglo XXI.

En días pasados estudiabaciertos libros de historia de Aranzazu. Algunos de ellos eran la “Historia de Aranzazu” del padre José Felipe López; “Aranzazu, su historia y sus valores” de José Miguel Alzate; “Tras las huellas de la colonización antioqueña en la concesión Aranzazu” de Iván Roberto Duque y algunos otros en los que se encuentra dispersa la historia de nuestro municipio. Allí se narran acontecimientos importantes como por ejemplo, las diferentes mutaciones que ha tenido la infraestructura de la iglesia, que pone de relieve como en sus inicios apenas fue una rudimentaria estructura que se encontraba donde está la actual yque además se convirtió, gracias a la ayuda de la comunidad, en un hermoso ejemplar de arabescos de madera con estilo medieval. Más adelante el padre Simón Zuluaga ordenaría construir una nueva (la actual) que no cumplió con las expectativas de los habitantes, en gran medida, porque en un comienzo no fue como la conocemos hoy día. Bastacon imaginar que la torre que está del lado de la alcaldía, medía casi el triple de la actual y el otro lado ni siquiera contaba con torre alguna.

Como el ejemplo anterior, también existen remembranzas con respecto a la creación del club Miraflores, las diferentes instituciones educativas, la adecuación del cuartel de bomberos, el cementerio, etc. No obstante, en el siglo XXI son pocas las observaciones que se le han dado a la modificación de algunas estructuras y que evidentemente, colaborancon el embellecimiento y fortalecimiento de aquellos monumentos que sirven de referente en un pueblo como el nuestro. Como memorablemente diría el novelista Stenhal “la belleza es una promesa de felicidad”. En ese sentido, nos centraremos en los cambios más relevantes en cuanto estructuras o bienes públicos.Ello sin desconocer que cada día avizoramos remodelaciones de inmuebles y ello contribuye enormente a una mejor imagen.

En el año 2008 se inaugura una obra que cambia una pequeña cancha de microfútbol de arena por una piscina semi-olimpica con adecuaciones de graderías. La piscina que conocemos hoy día (sin techo) brindaba sus primeros chapuzones y propiciaba de esa manera un descanso para los calores intensos que por sus épocas suelen azotar Aranzazu. Hacia allí se trasladaron los pequeños que tenían que recibir clases de natación en el condominio de guayacanes. No obstante ya hecho el traslado, el problema siempre radicó en ladesconfianza de adquirir una hipotermia por las penetrantes aguas que compartían temperatura con el río bonillas.

Al año 2009 se daba inauguración a una nueva estación de policía que contó con recursos de Acción Social, la gobernación de Caldas y el municipio de Aranzazu. Desde ese momento se trasladó un elemental cuartel de policía que se encontraba en los suburbios de la alcaldía municipal donde los encalabozados, generalmente borrachos problemáticos, podían ser observados por todo aquel que necesitase realizar sus diligencias en el juzgado u oficinas de la alcaldía. Un espacio estrecho que se cambió por una novedosa estación que hoy día está ubicada en la zona de la galería. Desde allí, con unas instalaciones más cómodas, el espacio se presta para brindar un servicio más acorde con las necesidades de los ciudadanos. Empezando por la privacidad de los borrachitos, ya no iban a tener tantos ojos encima y podrían pernoctar sin contratiempos en su improvisado hotel de paso.

Arrancaba el año 2010 cuando uno de los cambios más importantes, en cuanto imagen y espacio se trata, tuviera lugar en el municipio. Se corrían las poli sombras y asomaba un nuevo parque. Diferentes discusiones han manado en cuanto a cuál es más hermoso. El anterior se distinguía por una atractiva forma de espacios separados de diversos campos verdes y árboles de hojas multicolores. Las sillas eran de madera y la pileta que hoy encontramos en el costado superior de la plaza, se encontraba en la parte de abajo. Además, el emblemático mural pintado por Rubén Darío Ocampo hacía las veces de anfitrión, de modo que era lo primero que se veía al llegar a la plaza; hoy infortunadamente se halla escondido como si no fuese una obra digna de engalanar los grandes eventos culturales. Recuerdo que aquel parque contaba con una periferia en la que en sus suelos predominaba el color vino tinto con piedras que se recalentaban fácilmente con el intenso calor. Tal vez su único defecto era que detrás de aquel bello mural germinaban olores no muy agradables de cuenta de los mismos borrachos que amanecían en el calabozo. El de hoy ya es bastante conocido y solo hay que hacer una precisión: el único que se mantuvo en pie de lucha fue Bolívar, no se movió; desde allí sigue siendo vigía delos buenos o malos actos que ejercen sus pobladores.

Algo relacionado expone Mauricio García Villegas en su último libro el orden de la libertad: “(…) El espacio público de calidad crea mejores ciudadanos (…) la admiración y el respeto que sienten por el estado dependen, al menos en parte, del orden, la belleza y majestad de los edificios y demás espacios públicos. Nuestros antepasados sabían esto y por esta razón se empeñaban tanto en la construcción de una plaza central bella, solemne y digna”.

En el año de 2015 se reformó la salida a Neira contrayéndose allí una práctica glorieta que tomaría el lugar donde antes los circos instalaban sus aposentos. También se inauguró el pasaje comercial pícaras (nombre alusivo a uno de los resguardos indígenas que habitaban estos lares antes de la colonización antioqueña) que reformó la parte inferior de la alcaldía e hizo reubicar el bar popular y la antigua sede de la sala de sistemas. Con esta intervención se crean diferentes locales comerciales donde hoy se prestan servicios que van desde venta de ropa, decoración, publicidad, bar, servicios médicos hasta albergar la sede de la registraduría.

Al año siguiente se inaugura  el viaducto. Se cambian las escaleras de lado y lado por una vía que comunica las dos famosas “ventanitas del poli”. La intención era descongestionar el tráfico que se formaba en la plaza de Bolívar. Obviamente, este proyecto concatenaba detalles con el pasaje comercial, logrando así darle forma a una ventana en la que los más bellos amaneceres y atardeceres esparcen el telón de las bellas obras improvisadas de la naturaleza.

Finalmente, este año esperamos la inauguración de la biblioteca municipal que se traslada desde los moradas de la Escuela Normal hacia la galería. Curiosamente, reparaba que en ella hay un gran rasgo japonés: aletas espaciosas con techos alargados, zonas verdes de holgado tamaño, representativos colores asiáticos y ventanales a la medida del extenso vertical de sus paredes. Digo yo que solo haría falta que nos exigiesen quitar los zapatos en la entrada y ya está, nos trasladamos para Asia. Efectivamente es un reto para la educación.Concretamente está en cabeza de las escuelas y colegios fomentar que estos lugares sean de buena recurrencia. Soy de los que cree que en el fortalecimiento cultural se encuentra el camino de formación de las grandes personas.

Estos son algunos de los cambios más relevantes que ha tenido el municipio de cara a su nueva imagen. Obviamente podemos encontrar un sinnúmero de innovaciones dentro de los que se encuentran, por ejemplo, los bares representativos que hoy viven en el recuerdo de muchos y  que será a lo que apuntaremos más adelante en una próxima columna. También tenemos cambios en la maya vial (rural y urbana) y actualmente, en la renovación de acueducto, etc. Resulta imposible detener el tiempo, con él vendrán nuevas modificaciones y a ello tendremos que adaptarnos. Como expone Giorgine, también como para la belleza, como para cada uno de nosotros, como para todo lo real, el tiempo pasa y se niega a retroceder. O como lo cita Fernando Savater de Alain ”lo bello no gusta ni disgusta sino que nos detiene”. ¿A qué nos detiene? Parémonos a observar y analicemos, porque ya ni nosotros somos los mismos de ayer.


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