LA PLANTA ELÉCTRICA DE ARANZAZU

PRIMERA ENTREGA.  AMBIENTACION  

Por Luis Gerardo Salazar Muñoz

Para contar toda la historia de la Planta Eléctrica Municipal de Aranzazu, es necesario cronológicamente, y en orden ascendente, establecer algunos momentos que fueron cruciales en la materialización de la electrificación en nuestro pueblo.

El 29 de octubre de 1921, el Alcalde JOSE MEJIA.  posesionó a los señores Rafael Duque, Ignacio Velásquez y Daniel Botero como peritos valuadores de las fajas (sic) para conducir el agua que ha de mover la maquinaria de la empresa eléctrica, conforme al oficio No. 18 del mismo año emanado del personero Municipal, quien los nombra.  Esta franja constituiría la acequia, que formaría parte de la infraestructura de la Planta.  

En la misma fecha toma posesión ante el mismo burgomaestre el señor Pedro Ruiz como miembro principal de la Junta Administradora de los Trabajos de la Planta Eléctrica Municipal, de acuerdo al oficio No. 4 del mismo mes, emanado del Concejo del Distrito.

El 4 de agosto de 1922, ante el Alcalde de Aranzazu, ELISEO GOMEZ y el Secretario de la Alcaldía, ROBERTO AGUDELO, tomaron posesión como agentes de Policía Ad honorem, para los días 6 y 7 del mismo mes, en cuyas fechas se hizo la inauguración del alumbrado eléctrico de la población, los señores Rafael Ramírez, Roberto Ospina, Antonio José Mejía, Alberto Gómez, Jesús María Mejía, Antonio José Peláez,  Juan Jiménez, Francisco Hoyos, Isidoro Botero, Marco Antonio Salazar, Juan de Dios Serna, Vicente Alzate, Jesús María Ramírez, Hipólito Salazar, Rafael Duque, Lino Botero, Adolfo Peláez, Carlos Serna, Pedro Alzate, Eugenio Botero, Román García, Juan G. Morales, Manuel Giraldo, Epifanio García, Bonifacio Hernández, Félix Morales, Juan José Morales, José Eduardo Castaño, Benjamín Gómez, Marco A. Alzate, Rosendo Muñoz, Ángel María López, Jesús María Gómez, Juan Jaramillo, Marco Antonio Arango, Pedro Jaramillo, Juan D. Marín, Luis María Molina, Antonio María Carvajal, Bernardo Mejía, Abraham Arango, Manuel Alzate, Joaquín Zuluaga, Ramón María Arias, José Antonio Marín, Juan de Jesús Delgado, Luis María Botero, Pedro A. Alzate, Jesús María Gómez, José Alejandro Marín, Juan Bautista Marín, Alejandro García, Ramón A. Giraldo,  Arnoldo Cortes, Ariel Morales, Pedro María Martínez, Julio A. Montes, Ramón Vásquez, Jerónimo Flórez, Heliodoro Botero, Domingo Giraldo, Luis Carlos Echeverri, Francisco Vásquez, Matías Giraldo, Salvador Botero, Matías Buitrago, Máximo Giraldo, Jesús María Duque, Ramón Serna, Gilberto Alzate, Ramón Giraldo, Juan de Jesús Martínez, Juan María Mejía y Abraham Rivera.  Todos estos nombres, y otros mas,  figuran en el Archivo Municipal de Aranzazu, en el libro de Actas y Posesiones, de 1922.

Si usted ha leído con detenimiento la lista que inmediatamente precede, a lo mejor encontró el nombre de algunos de sus antepasados, pero si tuvo el tiempo y la paciencia suficiente llego a la cifra de 75 personas citadas, quienes formaron una especie de contingente o pie de fuerza policial, con el que se contó para la inauguración de la electricidad en el pueblo.

El 7 de agosto de 1922, se posesionan Francisco Luis Hoyos y Eduardo Velásquez, como ayudantes de los trabajos de la Planta eléctrica  Municipal,  ante el Alcalde Eliseo Gómez, según oficio No. 77 del 3 del corriente mes emanado del Honorable Concejo.  Sueldo mensual 20 centavos

El 1o.  de septiembre de 1922  se posesiona el señor ARCESIO VELEZ, ante el Alcalde municipal de Aranzazu ELISEO GOMEZ, como administrador de la Planta Eléctrica Municipal, para lo cual fue nombrado por el Honorable Concejo según oficio No. 85 fechado el 24 de agosto.  Sueldo mensual  35 centavos.

El 1. de febrero de 1923 se posesiona JESUS MARIA GIRALDO, como primer ayudante de la Planta,  y el 2 de octubre del mismo año lo hace el señor JESUS MARIA HENAO, como segundo ayudante, ambos lo hacen ante el alcalde JOSE MEJIA, y nombrados por el Concejo Municipal, con  un sueldo mensual de 25 centavos.

Para el año de 1921 un agente de la Policía se ganaba 24 centavos mensuales, un maestro 40 centavos, un Juez 45 centavos, y el Notario $1.oo

Hasta la llegada de la electricidad el 6 y 7 de Agosto de 1922, Aranzazu vivía en la oscuridad, y en las casas se iluminaba con velas o faroles o lámparas caseras de aceite de higuerilla o de petróleo; éste, por lo tanto, fue uno de los hechos históricos más importantes, pues cambió por completo la vida y las costumbres del pueblo. 

Revisados los textos sobre la historia de Aranzazu nos encontramos que solo se encuentran unas breves y muy pocas notas relacionadas con este evento, y algunos de esos apuntes no coinciden con lo que obra en los archivos, especialmente en el libro de posesiones.  

Itero, que llama la atención que ninguno de los intelectuales, escritores, historiadores u hombres inquietos de la época, y los coetáneos con la inauguración de la Planta o de la electrificación,  haya escrito nada respecto a un hecho que aglutinó a toda la población para presenciar algo grandioso que le ganaría espacio a la oscuridad y permitiría ver en la noche. Estoy seguro que fueron muchos las voces en gritos jubilosos y alegres, muchos los aplausos y los vivas, enormes las manifestaciones de admiración y asombro, muchas las expresiones en los rostros en los que se reflejaba la inmensa satisfacción de presenciar algo parecido a un milagro. Fue la noche que se hizo la luz en nuestro municipio.

Si la administración municipal nombró personas como policías para los dos días de la inauguración fiesta de la iluminación, con el fin de evitar excesos o desmanes en la celebración; si nombró miembros para una junta que se encargara de coordinar todo con orden y eficiencia; y se preocupó por realizar toda una programación para que todo saliera bien por la trascendencia del evento como establecer las personas a intervenir, la hora de la eucaristía, el correspondiente punto o tablado central para los actos protocolarios; porque razón ningún ciudadano se interesó en dejar un escrito que recogiera del olvido estos momentos.   

Porqué no resultó ningún cronista, porqué no existe un archivo fotográfico del evento o de la planta, dónde quedó el texto de la programación, dónde el discurso de las personalidades que intervinieron en los actos, quién dio la orden o realizó el conteo regresivo para la hora cero de la iluminación y qué puntos cubrió la misma.

Será que no nos pasó ni siquiera lo que en Medellín en la noche de 1898 inaugurando el alumbrado eléctrico, cuando quedó para la historia como una de las anécdotas más agradables de Antioquia lo dicho por el bobo Marañas: ¡Ahora sí te fregaste lunatevas a tener que ir aalumbrar a los pueblos!

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